¿Dónde estamos?
- Michel Maya

- 26 ago 2021
- 2 Min. de lectura
Letras Umbrías
En las redes sociales circula una imagen que dice: “si pudieras decirle algo a tu yo más joven, ¿qué le dirías?” hace poco la vi y abrí el apartado de comentarios, muchos decían cosas como valórate, estudia más, cuida a tus padres, ahorra… pero, ¿y los errores? Es cierto que no todos aprenden a la mal, hay quienes aprendieron a escuchar desde muy jóvenes y eso les ha valido para evitar cometer muchos errores, porque aun siendo precavidos no nos libramos de estos ya que son parte de nuestro día a día.

Pudiéramos hacer introspección y tratar de arreglar todo lo que está descompuesto pero, ¿Qué pasa con los que se meten tan adentro que no pueden volver? La línea entre la realidad y la incertidumbre perpetua es muy delgada. Intentar sanarnos es complicado y si no estamos conscientes de dónde estamos, las cosas se pueden tornar oscuras.
¿Dónde estamos? La respuesta de muchos podría ser que están en donde quieren estar, que están en donde les tocó estar o simplemente están. Esto se puede prestar a un debate que no tendría fin porque las acusaciones sobre la mediocridad o la soberbia con la que se responda, estará bajo reflector. Dejándonos de nuevo en el limbo.
Más allá de dónde estamos creo que es considerable reflexionar el cómo estamos porque nuestros pasos, aunque marcan un camino también marcan un espacio, y eso es lo que nos hace saber cómo estamos, cosa tan simple como estar en una fiesta súper cotizada con los deseos de estar en casa nos ejemplifica que, el compromiso con la sociedad puede ser tan fuerte que nos marca el dónde y no importa que estemos mal emocionalmente, físicamente, eso pasa a segundo término pues el objetivo a cumplir es el estar en donde la situación amerita. Creo que lo que debemos de hacer es preguntarnos y ocuparnos en cómo estamos pues eso nos permitirá decidir estar en cualquier lugar que elijamos o en el que se requiera estar.
Cuando leí la frase sobre nuestro yo joven lo único que pude pensar fue que los errores nos enseñan a caer y a levantarnos, nos enseñan a pisar con firmeza, que no importa lo que le digamos a nuestro yo joven porque de lo que hoy lo alertaremos se podrá salvar pero de otros muchos sucesos jamás. Porque el método de ensayo y error que practicamos a diario, nos deja el aprendizaje reforzado ya sea positivo o negativo y eso es lo que en realidad nos hace evitar volver a caer en caminos ya recorridos.




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