Letras Umbrías
- Michel Maya

- 9 jul 2021
- 2 Min. de lectura
Frecuencias para una introspección sonora
Nos enfrentamos a una nueva era y nos resistimos a aceptar que necesitamos ayuda. La música puede ayudarnos, si sabemos qué buscar y en dónde y más, si nos resistimos a la meditación o a la terapia. Somos seres llenos de sueños, energía; somos energía constante y por eso, debemos darle una oportunidad, a la que está a nuestro alrededor, de brindarnos ese empujón que necesitamos.

Si ingresamos en nuestro buscador de internet “música curativa” nos aparecerá una lista con diversas frecuencias Solfeggio y su relación con las resonancias Schumann, desde la de curación, la del amor, la del universo y otras más pero, ¿qué tan dispuestos estamos a escuchar algo que puede hacernos sentir bien? La realidad es que, aunque tenemos a nuestro alcance medios que nos ayudan a buscar herramientas para nuestra mejora emocional, las hacemos a un lado o simplemente no les prestamos atención.
Cuando dormimos olvidamos por completo que nuestro cerebro no se apaga y que se sigue usando en segundo plano, por ejemplificarlo de algún modo. Hace tiempo me despertó un dolor de cabeza en extremo intenso, posteriormente acudí al neurólogo y el diagnóstico fue: migraña. En una ocasión llegó otro dolor, así, sin avisar, el conflicto inició cuando descubrí que no tenía más medicamento que una aspirina. Me la tomé y mientras esperaba el efecto recordé que alguien me había comentado sobre las frecuencias sanadoras. No perdía nada con intentarlo así que, en mi celular busqué música que me pudiera ayudar. La música se reprodujo y no me di cuenta del momento en el que terminó, solamente recuerdo que el dolor desapareció. Cabe destacar que con cierta desconfianza dejé pasar este acontecimiento. Pero cuando puse a prueba la música en otro episodio de migraña, me quedó claro que las vibraciones de esta, producían un efecto, de cierto modo, curativo
Comparto tres tipos de frecuencias y sus beneficios:
432 Hz. La música con esta afinación provoca una disminución en el ritmo cardiaco, se le atribuye una sensación de bienestar y es el acompañante perfecto para practicar meditación, yoga o para dormir.
528 Hz. Esta afinación aún está en estudios pero los resultados arrojados en uno de 2018 arrojó que reduce el estrés y según el Journal of Addiction Research & Therapy aumenta la vida celular en 20%, se recomienda en situaciones de malestar o cuando se busca relajación.
741Hz. Esta afinación ayuda en la búsqueda de soluciones de problemas, purifica el cuerpo y ayuda a despertar la intuición. Es recomendable cuando se busca expresar sentimientos y creatividad.
Obviamente el objetivo de esto es compartir mi experiencia y si es posible que alguien más lo haya probado o si alguien se anima a probarlo, también pueda compartirlo, dejen sus comentarios y con gusto los leeré. Pruébenlo, las experiencias nuevas producen adrenalina que también es muy buena para el cuerpo.




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