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Tal vez… Sea hora de dejar Facebook

  • Foto del escritor: Salvador Sánchez Rodríguez
    Salvador Sánchez Rodríguez
  • 10 feb 2022
  • 2 Min. de lectura

Las redes sociales se han convertido en un punto de reunión para el mundo y la cantidad de información que fluye a través de ellas es impresionante, es probable que hablar de la vida tal y como lo conocemos, sin los avances, facilidades, entretenimiento que nos trajeron no podríamos concebirlo.

Sin embargo, hoy en día, estas mismas virtudes de las redes sociales nos han hecho más vulnerables y no solamente nuestra seguridad está vulnerada, también nuestra salud tanto física como mental. Entre los más jóvenes, que son personas que han crecido con las redes sociales, han normalizado el “Me gusta” y lo han relacionado con un sinónimo de aceptación, lo que ha provocado que psicólogos y expertos del mundo de la tecnología advirtieron, desde hace tiempo, que el uso frecuente y continuado de las redes sociales puede resultar en una adicción, lo que, a su vez, podría derivar en ansiedad, dependencia emocional, pérdida de motivación, falta de autocontrol e irritabilidad. Según la Doctora Davinia Martín Critikián, quien relata en su trabajo Redes sociales y la adicción al like de la generación Z, las redes sociales tienen una capacidad de adicción mayor incluso que la del tabaco porque, entre otros motivos, acceder a estas plataformas resulta sencillo y, además, gratuito. Además destaca que los jóvenes, en la actualidad, tienen una dependencia a las redes sociales y a la opinión de los demás que puede llegar a ser perjudicial, intentando mostrar sólo el lado bueno de las cosas en lugar de mostrarse como son. En otro orden de ideas, nos encontramos con la vulnerabilidad de nuestra información, seguramente ya te has topado con el hecho de estar hablando con tu mejor amigo sobre un viaje a la playa y te aparece publicidad sobre vuelos u hoteles y es que las redes sociales tienen dentro de su algoritmo herramientas que les permiten a nuestros dispositivos encender de forma sutil el micrófono e identifica y busca palabras clave. Otra manera en la cual nuestra información está expuesta es las aplicaciones adicionales o complementos, por ejemplo, los juegos, compartir ubicación y fotos, además de filtros o ingresos a sitios desde una red social o la utilizaste para que te permitieran el acceso. Nuestra huella digital es permanente, todo lo que subimos, comentamos y consumimos quedan como datos que en el mejor de los casos son usados para vendernos cosas que no necesitamos y en el peor son usados para cometer ilícitos. En conclusión, no se trata de satanizar las redes sociales, pero sí de tomar conciencia de que hacemos decimos en redes sociales, hay que recordar que es una extensión de nuestra vida y no es una rama independiente como algunas de las empresas de realidad virtual pretender vender su acceso.

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